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sábado, abril 27, 2013

LOS 12 PRINCIPIOS DE “EL INTEGRALISMO”


Traducción: Rigoberto Pinilla Conde.

Existen muchos ciudadanos que combaten El Integralismo sin conocerlo.
Algunos de mala fe, otros por ignorancia.
Para estos, aquí van algunas tesis defendidas por El Integralismo. Estamos correctos de que la lectura del que abajo va escrito llevará muchos patricios bien intencionados a los documentos fundamentales de la doctrina creada por Plínio Salgado, transformándolos, dentro en poco, en “ Nuevos Defensores de la Trilogía “¡ DIOS, PATRIA y FAMILIA !”.
Por lo tanto:
1. El Integralismo Exige que la juventud no se entregue a los placeres materiales, pero dignifique su Patria en el trabajo, en el estudio, en el perfeccionamiento moral, intelectual y físico;
2. El Integralismo No concede el derecho de denominarse “Revolucionarios” aquellos que revelen incultura y simples temperamento de aventureros o de insubordinados;
3. El Integralismo Declara verdaderos héroes de la Patria:
Los jefes de familia, celosos y honestos;
Los maestros;
Los humildes de todas las labores,
De las Industrias y
Del Campesinado,
Que realizan por el espíritu, por el cerebro, por el corazón y por los brazos, la prosperidad y grandeza de la Nación;
4. El Integralismo Considera enemigos de la Patria todos los que amen más los sofismas, las sutilezas filosóficas y jurídicas del que La Nación,
Al punto de sobreponerlos a los intereses nacionales;
Los que sean cómodos;
Perezosos mentales;
Vanidosos;
Ostentadores del lujo y la opulencia;
Opresores de humildes,
Indiferentes para con los ciudadanos de valor moral o mental;
Los que no amen sus familias;
Los que prediquen doctrinas adelgazadoras de la vitalidad nacional;
Los escépticos;
Los irónicos.
5. El Integralismo Quiere la Nación unida, fuerte, próspera, feliz, expresándose en el lineamento del Estado, con superior finalidad humana.
6. El Integralismo No pretende erigir el Estado en fetiche, como el Marxismo; ni tampoco reducirlo a un títere, como el liberalismo. Al contrario de uno y de otro, quiere el Estado vivo, identificado con los intereses de la Nación que él representa.
7. El Integralismo No admite que ningún Estado se superponga a la Nación o pretenda dominar políticamente los otros. No admite que el regionalismo exagerado y disociador se desarrolle en cualquier punto del territorio de la Patria.
8. El Integralismo, Por la constante acción doctrinaria y apostolado, no permite que los demagogos incultos o de mala fe exploren la ingenuidad de las turbas, mucho menos que la prensa subordine su directriz a intereses de argentarios o poderosos en detrimento de la Nación.
9. El Integralismo Dá un altísimo relieve a los Pensadores, Filósofos, Científicos, Artistas, Técnicos, proclamándolos supremos guías de la Nación.
10. El Integralismo Quiere la valorización de las corporaciones de clase, como se hacía en la Edad Media, donde los grupos de individuos eran valorados.
11. El Integralismo Quiere acabar, de un golpe para siempre, con las guerras civiles, las mazorcas, las conspiraciones, los odios, los despechos, uniendo todos los ciudadanos en el alto propósito de realizar una Nación capaz de imponerse al respeto en el Exterior.
12. El Integralismo No es un partido,
¡ Es un Movimiento. !
¡ ES una actitud Nacionalista. !
¡ ES un Despertar de Conciencias. !
¡ ES la marcha gloriosa de un Pueblo. !
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domingo, abril 07, 2013

COMO NACIÓ EL INTEGRALISMO


Plínio Salgado.
Traducción: Rigoberto Pinilla Conde*

El día 24 de febrero de 1932 amaneció en São Paulo con una gran agitación popular.

Conmemorando la Constitución de 1891 se realizaba unos comicios monstruo, bien indicativo de la revolución constitucionalista que se produciría el Nueve de Julio de aquel año.

En el momento en que la enorme masa popular se comprimía en la plaza de la Sé, un grupo de intelectuales e idealistas se reunía en la redacción del matutino “ La Razón ”, en la Calle José Bonifácio.

De ese periódico de propiedad de Alfredo Egidio de Souza Araña, era yo redactor principal, teniendo como compañeros de redacción: Santiago Dantas, Gabriel de Barros, Mario Graciotti, Alpinolo Lopes Casali, Nuto Sant’Ana, Leopoldo Sant’Ana, Nóbrega Siqueira, Silveira Peixoto y otros de la nueva generación.

Hacía un año que yo publicaba, sin firma, la “ Nota Política ”, dos columnas en que diariamente analizaba la situación del país y ponía en evidencia los pensadores hasta entonces olvidados, entre ellos Alberto Torres, Farias Brito, Euclides da Cunha, Oliveira Lima, Joaquim Nabuco, Tavares Bastos, y rememoraba los hechos de la Monarquía y de la Republica, entre los cuales los mencionados por Afonso Celso (Ocho años de Parlamento) y Campos Sales (“De la propaganda a la presidencia”).

Los artículos iban formando adeptos en todo país, cumple destacar Helder Câmara y Jeovah Mota, en el Estado de Ceará; Petrônio Chaves, en el Estado de Río; Olbiano de Mello, en el Estado de Minas; Fairbanks, en el interior del Estado de São Paulo, y muchos otros.

En aquella mañana de 24 de febrero, organizamos La Sociedad de Estudios Políticos (SEP), constituida inicialmente por José Almeida Camargo, Mario Graciotti, Ataliba Nogueira, Alpinolo Lopes Casali, Antonio Toledo Piza, Iraci Igaiara, Mota Filho, Sebastião Pagano, Mario Zaroni, José Maria Machado, Leães Sobrinho, Carvalho Pinto, Arlindo Veiga de Santos, João de Oliveira Filho, y varios otros.
 
Las reuniones de la SEP comenzaron a realizarse en el “ Club Portugués ”, Avenida Sâo João, en la sala de armas de aquella sociedad.

En 23 de mayo se originó el violento movimiento popular contra la dictadura de Vargas.

En esa noche, por equivoco, fue castigado el periódico “ La Razón ”, por aconsejar al pueblo paulista a no levantarse en revolución, tan deseada por el Dictador, para tener oportunidad de aplastar São Paulo.

De mayo a julio, redacté el Manifiesto llamado después, “de Octubre”. Imprimí copias para distribuir entre los miembros de la SEP.

Fue cuando Mota Filho, que sabía de la evolución de los acontecimientos en São Paulo, me aconsejó a guardarlo para mejor oportunidad.

El nueve de julio, estallo la revolución paulista.

Esperé tres meses, hasta el epílogo de aquella tragedia. Las radios de la Dictadura anunciaban que se trataba de un movimiento separatista (Cínica mentira, pues se trataba de un Movimiento Armado a favor de la Constitucionalización del país) y con esto se fortaleció para destruir São Paulo, lo que siempre fué su deseo. La tres de Octubre, las fuerzas paulistas, cercadas por doquier, capitularon.

En cinco de aquel mes, mandé imprimir para distribución en todo el país, EL MANIFIESTO INTEGRALISTA, ya escrito en junio de1932.

Comenzó a ser enviado para todos los Estados, el día 7, fecha que fue consagrada como la inicial de la “ Acción Integralista Brasileña ”.

El llamado “Manifiesto de Octubre” causó gran repercusión en el país.

Despertaba los sentimientos Patrióticos y de Unidad Nacional.

Afirmaba de inicio, Una Convicción Espiritualista y Cristiana. Criticaba las Revoluciones Sin Doctrina.

Sostenía el principio tradicional De La Patria, consustancial en la expresión: “Dios, Patria y Familia”.

Examinaba el problema de la Federación y de los Municipios.

Se detenía en la Cuestión Social.

Debatía el asunto de las Razas, todas Iguales en la Formación de la Nacionalidad.

Combatía el Cosmopolitismo, como llaga destructora de las Estructuras Nacionales.

Concertaba la unión de los brasileños, de las Fuerzas Armadas y de la población civil, en la lucha contra el Comunismo y el Capitalismo Internacional.

Proponía la creación de un Estado en que todas las fuerzas nacionales se conjugasen con el alto objetivo de construir el gran Brasil.

* ∑. Santiago (Chile).